Hamás: La Resistencia Popular está reescribiendo la historia

Hamas is indistinguishable from the Palestinian people


“A fin de cuentas, lo que va a determinar la posición de la Resistencia son tres cosas:
los combates sobre el terreno, la Resistencia Popular y la perseverancia política”
Sayyed Nasralá

“Vosotros estáis reescribiendo la historia a través de la tinta de la perseverancia, la auto-abnegación y el apoyo que habéis estado proporcionando a la Resistencia” , dijo Hamas, aclamando la firmeza de los palestinos y su afán de mantenerse en pie en su histórica batalla contra la ocupación israelí.

 

«Cada gota de sangre que hemos derramado en nombre de Gaza es un presagio de una victoria inminente; cada lágrima que ha caído por la muerte de una persona querida anuncia la caída de la oscuridad y el lanzamiento de un nuevo amanecer “, continuaba la declaración de Hamas declaró.

 

“Nuestro pueblo en Gaza ha sido un epítome de la Resistencia, el sacrificio y la paciencia frente a la ofensiva israelí contra nuestros niños, mujeres y ancianos. A pesar de la agonía inculcada en nosotros por todas esas angustias, nuestros hijos se han mantenido en pie, en alto para proteger su sagrado suelo y recuperar no sólo su honor, sino también el de toda una nación “.

 

“Los habitantes de Gaza han estado soportando años de bloqueo duro, fuertes bombardeos y una destrucción despiadada. Sin embargo, nunca han tirado la toalla. Nuestro pueblo ha estado de pie en su tierra como una montaña irrompible, no aceptando la derrota nunca, sin ceder jamás , y siempre ansiando la victoria “. añadió Hamas.

 

«Estamos hoy aquí para expresar nuestro honor y el orgullo de lo que ha hecho nuestro pueblo para enfrentar el terrorismo israelí en curso», añadió Hamas.

 

GAZA, (PIC)

Fuente: Centro Palestino de Información

http://www.palestine-info.co.uk/en/default.aspx?xyz=U6Qq7k%2bcOd87MDI46m9rUxJEpMO%2bi1s7EyVA6Gk1cHE0WRsJgMHsSL0acsiGqkOKb%2ftdsXezF%2fzWYBK8GVZ7evBa3yy0K5Wmq1GgYFCDjPGEHlOT%2f1EGryGyflQ1i9tWO8R8Jgk9pKk%3d

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Hamás, Hezbollah y un minuto de reflexión


Como si fuera hoy…2/8/2014


             Retratos del Jeque Yasín y del Jeque Nasralá

 
 
1/9/2006
 

La escalada de violencia desatada por Israel en Palestina y en Líbano propicia que la población y sus organizaciones, Hezbollah y Hamás, tomen mayor conciencia, si cabe, de la insaciabilidad sin límite de Israel, que ahora se enfrenta a dos problemas que no puede resolver: Hezbollah no está dispuesto a desarmarse como pretenden Israel y NU, y los palestinos están con Hamás y con su dirección no entreguista. Hamás comenzó siendo una organización de ayuda humanitaria, de asistencia a los palestinos con dificultades, pero las circunstancias han hecho que se transforme, ya que estos problemas sociales tienen un responsable: la ocupación israelí.

La función asistencial llevada a cabo por Hamás no era suficiente, por lo que acabó convirtiéndose en un partido con gran base social y prestigio entre la población, y así llegó a liderar Palestina y a ganar las elecciones, Parlamento y Gobierno. Pero, lo más importante, y la diferencia, es su determinación de hacer frente al ocupante: lo “desafíó” a una negociación de Estado a Estado, aunque sólo en negociaciones serias y para algo que no pudiera servir a Israel para seguir ganando tiempo y dilatar las soluciones tantos años esperadas. Quedaron atrás los acuerdos de paz y los tratados, cuyo resultado, siempre el mismo, se tradujo en menos paz y menos territorios… para los palestinos, claro. Así se manifestaba Asis Duek, presidente del parlamento palestino, encarcelado ahora por Israel, sin más.

Hezbollah, formado por libaneses de distintas creencias religiosas, actúa sólo en Líbano. Es un Partido político con una gran organización social en sanidad, educación, etc., con representación en el Gobierno y Parlamento. Dispone de una milicia con tecnología militar rudimentaria, pero tremendamente adiestrada y organizada. Creada en 1982, expulsa al ejército israelí en el 2000 después de 22 años de ocupación, tras años de lucha y sin tomar represalias contra los que habían colaborado con el ocupante.

La victoria de Hezbollah, y la derrota de Israel, lo fue en el 2000 en tres frentes; social, político y militar. Y ahora se vuelve a repetir, pues los destrozos sufridos en Líbano son la mayor manifestación de la derrota israelí. Además no sólo Hezbollah sale reforzado, sino que amplía su liderazgo como modelo, dentro y fuera de Líbano.

Israel ha sido derrotado, también, porque no ha conseguido destruir “totalmente” a lo los libaneses (o a los palestinos) y estos han obtenido la victoria por haber “sobrevivido”. En el lenguaje israelí sólo cuenta la aniquilación completa del contrario, no es suficiente ganar. Así se manifiestan tanto los israelíes de la calle como su gobierno y parlamento. Todos han quedado frustrados por haber dejado su “trabajo” de exterminio a medias. Para los libaneses (o palestinos), la supervivencia ha sido la victoria, y su alegría, poder volver a sus casas destruidas.

Aunque, a pesar de todo, Israel mantuvo y mantiene la ocupación de Shebaa, Altos del Golán sirios encima de Damasco. Y se negó a entregar los prisioneros (unos cuatrocientos libaneses continúan en cárceles israelíes) y los planos de las minas sembradas en el Sur de Líbano. Siempre en contra de las Resoluciones de la ONU -y de su complicidad- o gracias a ella.

Hamás, formado por palestinos; Hezbollah, por libaneses, ambos defienden su tierra de la ocupación israelí como pueden, con un elevado precio y cuantiosas víctimas. Son la respuesta a la ocupación. Son la resistencia necesaria y legítima a la agresión de Israel y a las agresiones mediáticas, económicas, militares y de los organismos internacionales, de NU.

Israel, desde las elecciones ganadas por Hamás en enero, ha incrementado la represión en Palestina contra la población, Gobierno y Parlamento, que mantiene secuestrados, a los que habría que sumar 9.000 palestinos prisioneros. Israel ha estado más de un mes destruyendo Líbano, mientras en NU “debatían” una resolución que sólo se aprueba cuando ya no hay nada más que destruir. Y 30.000 soldados israelíes, de nuevo, vuelven a ocupar Líbano y mantiene un bloqueo por tierra mar y aire que impide, incluso, la llegada de ayuda humanitaria (la palestinización de Líbano). El texto de la Resolución 1701 es tan trágico como la realidad misma. (http://daccess-ods.un.org/TMP/7338659.html)

La escalada de violencia desatada por Israel en Palestina y en Líbano propicia que la población y sus organizaciones, Hezbollah y Hamás, tomen mayor conciencia, si cabe, de la insaciabilidad sin límite de Israel, que ahora se enfrenta a dos problemas que no puede resolver: Hezbollah no está dispuesto a desarmarse como pretenden Israel y NU, y los palestinos están con Hamás y con su dirección no entreguista.

Israel que nunca ha negociado -no está en su diccionario negociar-, debe su existencia a la violencia. Nunca ha utilizado el derecho a defenderse, sencillamente ha ido atacando y ensanchando sus fronteras, con asentamientos y ocupaciones realizados, cada vez, con más violencia.

Lo más grave es que NU aplaude, y premia, a Israel después de haber destruido el Líbano y de haber secuestrado a buena parte del legítimo Gobierno palestino y su parlamento y de mantener en estado de sitio a toda la población. La Resolución consolida y legaliza la situación con un teórico alto el fuego, pero mantiene la ocupación de hecho. Ni una sola palabra sobre la destrucción de toda la infraestructura civil y el crimen de guerra que supone, o sobre indemnizaciones. La línea del frente continúa siendo explosiva, y la belicosidad israelí en alza; Olmert ya ha dicho que perseguirá a los dirigentes de Hezbollah y reitera su derecho a defenderse. NU decide controlar al país atacado y enviará 15.000 soldados al Líbano, en vez de enviarlos a Israel.

En Palestina, desde las elecciones en enero, los muertos son varios cientos, y cientos las casas destruidas, además de prisioneros, incluyendo a parte del Gobierno y Parlamento. Los prisioneros civiles -Palestina no tiene ejército- en cárceles israelíes superan los 9.000. Sin embargo un soldado israelí está en manos palestinas y los muertos no llegan a la media docena.

Líbano ha sido arrasada en 34 días, con el resultado de más de mil muertos y un sinnúmero de desaparecidos, de los que apenas un diez por ciento son combatientes. El ejército israelí mantiene 30.000 soldados en territorio libanés. Israel ha tenido unas 157 muertos, de los que más de dos tercios eran soldados. Israel mantiene prisioneros a cuatrocientos libaneses desde hace años, mientras que Hezbollah tiene a dos prisioneros.

Hezbollah y Hamás, con el apoyo de Siria e Irán, dicen, han provocado todos estos muertos y esta destrucción, ¿con qué calculadora se hacen estos números? ¿Quién tira las bombas, acaso Siria o Irán?

Hezbollah, a juzgar por las cifras, dirigió sus ataques contra objetivos militares; Israel, en cambio, se cebó en las instalaciones civiles y en la población civil. En Palestina, los datos son aún más elocuentes. Y en ambos casos, los mismos datos se pueden extrapolar a décadas más atrás. [Y más adelante… n.de r.]

Las preguntas de: ¿Quién actúa como terrorista? Y ¿Quién tiene derecho a defenderse y qué defiende cada uno?, debieran hacerse con los datos de las víctimas en la mano. Las lágrimas de Beirut nos conciernen… y las de Palestina y las de Iraq y las de…, son hijas de nuestras bombas.

Miguel Ángel Llana

Aviones de guerra israelíes bombardearon el campus de la Universidad Islámica de Gaza

La aviación militar israelí bombardeó el campus de la Universidad Islámica de la ciudad de Gaza, destruyendo uno de los edificios centrales de la Universidad, el sábado 2/8 al amanecer.

Fuentes palestinas dijeron que los aviones israelíes tipo “F-16” lanzaron en la madrugada de hoy una serie de misiles contra el edificio de Abdul-Aziz al-Louhaidan en la Universidad Islámica de Gaza que consta de 5 plantas y está dedicado a los estudiantes, lo que llevó a la destrucción de una gran parte del edificio.

La Universidad Islámica también fue bombardeada durante la primera guerra en la Franja de Gaza en 2009, con la consiguiente destrucción de muchos edificios.

La Universidad Islámica es una de las principales instituciones académicas en la Franja de Gaza y cuenta con unos 70.000 estudiantes.

 

Fuente: Centro Palestino de Información

Libros: Hamás, la marcha hacia el poder

Hamás, la marcha hacia el poder/

Carmen López Alonso; Madrid: Los libros de la Catarata, 2007

 

El triunfo de Hamás en las elecciones legislativas palestinas, por lo inesperado de su amplia victoria y por sus posibles consecuencias internas e internacionales, fue considerado como un terremoto político. Incluido dentro de la lista de organizaciones terroristas de los Estados Unidos y en las de la Unión Europea, Hamás se autodefine como un movimiento de resistencia que combina su carácter islámico con su nacionalismo palestino y que, desde su primera aparición en los inicios de la Intifada de 1987, se presenta como una alternativa al movimiento nacional palestino, básicamente laico y agrupado en su mayor parte dentro de la OLP, con la que Hamás mantendrá una relación en la que se entrelazan la confrontación y una calculada cooperación.

Gran parte del poder social de Hamás se asienta sobre una vasta red de asistencia social y educativa que llena los numerosos vacíos existentes. En su triunfo electoral intervienen, no obstante, muchos otros factores, entre los que destaca un discurso ideológico en que la “lucha contra la ocupación” está presidida por una combinación de radicalidad y pragmatismo, así como por una estudiada violencia que se materializa en una serie de atentados y acciones suicidas que no sólo van dirigidos contra Israel, sino contra el proceso iniciado por los Acuerdos de Oslo y, en consecuencia, contra la Autoridad Palestina que de ellos deriva. A esto hay que añadir la fama de eficacia y honestidad del Movimiento que se contrapone a la corrupción que domina en amplios sectores de la citada AP. La unidad, frente a la fragmentación de sus oponentes electorales, incide también en el triunfo electoral de Hamás y en la permanencia en el poder de su gobierno, a pesar del bloqueo internacional que se mantiene hasta que éste acepte las tres condiciones del Cuarteto: el reconocimiento de Israel, el cese de la violencia y la aceptación de los acuerdos previamente firmados.

Hamás. La marcha hacia el poder, el primer libro publicado en español sobre el Movimiento, tiene la virtud de combinar la narración cronológica con un documentado análisis temático e ideológico, que estudia el Movimiento de Resistencia Islámico dentro del más amplio contexto del conflicto palestino-israelí e intrapalestino, así como internacional, lo que le convierte en una obra actual e imprescindible para quienes quieran entender algunas de sus claves fundamentales [Información de contraportada].

Movimientos Libanes con Irán en el Apoyo a la Resistencia

 

 
Los movimientos shiíes Hezbolá y Amal encabezaron hoy la relación de partidos libaneses que alabaron el apoyo de Irán a la Resistencia palestina frente a la agresión israelí a Gaza.

En un mensaje colectivo, varias agrupaciones condenaron el silencio de la Liga Árabe, como ente regional, y de la mayoría de estados de esa comunidad, a título individual, frente a los crímenes cometidos por militares sionistas en la franja costera.

Michel Aún, líder cristiano maronita
 
Junto con Hezbolá y Amal, el partido Corriente Patriótica Libre, liderado por el cristiano maronita Michel Aún, contrastó la débil posición de los países árabes con la de Irán y Siria, que condenan las atrocidades israelíes y, en el caso del primero, envía ayuda a los palestinos.
Recordaron que, al igual que durante la invasión israelí a El Líbano y la guerra de los 33 días en julio de 2006, la Liga Árabe y “algunos jeques de países árabes están involucrados clandestinamente en esta horrenda conspiración estadounidense-sionista” para instigar la agresión.

Los partidos elogiaron a la firmeza de los palestinos de Gaza y condenaron las “atrocidades y los crímenes bárbaros” del régimen sionista y su ejército usurpador en los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este, según el contenido de una declaración divulgada en Beirut.

El comunicado urgió a remitir a la Corte Penal Internacional a los autores de la matanza de niños, mujeres y ancianos inocentes en Gaza por crímenes de guerra y contra la humanidad, así como a obligar a Tel Aviv a detener su agresión.

Igualmente, instaron al gobierno de Egipto a abrir sin más dilación el cruce fronterizo de Rafah para permitir la entrega de ayuda humanitaria y la evacuación de heridos palestinos para recibir tratamiento en Irán.

 
Fuente: Al Manar